Hablame.tv
A A A A A A A
Un lugar para disfrutar de la vida
Rosa Fernández: “Ellos no salvaguardan más que su bolsillo y sus ansias de grandeza”
2014/09/24

Rosa Fernández Arnau, superando un mobbing laboral y luchando contra quienes se lo causaron.

MCR

Va creando poco a poco el Rick´s Café una línea de publicaciones dedicada a las personas que han sufrido mobbing laboral en las empresas o entidades para las que han estado trabajando. Es una realidad humana que va aflorando en los últimos años, una nueva explotación que afecta a la condición de la mujer o del hombre que lo padece. Lo curioso es que suelen sufrirlo aquellos que con más compromiso, competencia y buen hacer se desempeñan.

Se nos unió la semana pasada al grupo de colaboradores de Rick´s Café, la ingeniera Alicia Fernández Viguin para irnos mostrando casos de mobbing y cómo están dando respuesta los afectados y las asociaciones anti mobbing como ASSAM.

Hoy publicamos esta entrevista a la procuradora Rosa Fernández Arnáu, quien tras muchos años trabajando para la firma Segura Toll, comenzó a sufrir ese acoso laboral. Le adeudan a día de hoy su finiquito, pese a contar la empresa para la que trabajaba entre los clientes al tercer banco de España y ser un derecho de cualquier trabajador despedido.

Gracias a sus ahorros y a la venta de objetos personales está saliendo adelante. Gracias al apoyo de amigos y familiares quienes le alientan en los momentos de ánimos bajos. Gracias al tratamiento y a la terapia que está recibiendo.

Descríbeles a los lectores de Rick´s Café, cómo comenzó el acoso laboral al que fuiste sometida en Procuradores Segura Toll.

Yo comencé a trabajar para el procurador Javier Segura Zariquiey en septiembre del 2001 y desde esa fecha hasta el pasado año, 2013, mi trabajo jamás había sido cuestionado, al contrario, en más de una ocasión se había incluso alabado. Todo comenzó desde la fusión con el procurador Francisco Toll Musteros, que se asoció con el Sr. Segura en mayo de 2013 (al menos desde esa fecha físicamente fuimos un solo despacho, aunque legalmente creó que la sociedad se constituyó en julio de 2013). Desde el primer momento la forma de trabajar, el trato hacia nosotros cambió radicalmente.

Aunque el despacho del Sr. Toll aportaba solamente dos trabajadoras y el nuestro ocho, se aplicó el programa informático de gestión del Sr. Toll y su estilo y forma de entender el oficio de la procura. Se nos rebajó el sueldo entre un 20 y un 25% y se nos dijo que debíamos dar más por menos. Empezó a cuestionarse el trabajo de varias personas, curiosamente las que tenían un sueldo mayor al llevar más años en la empresa, y a controlarlas exhaustivamente. Yo llegué a trabajar con un reloj y una calculadora a mi lado, y teniendo a uno de mis jefes pisando mi trabajo dentro del ordenador para ver qué es lo que estaba haciendo y cómo lo estaba haciendo, además de enviando un Excel al final del día con el número de resoluciones judiciales gestionadas, y todo esto después de 30 años en esta profesión.

Aguantando amenazas de despido, broncas y humillaciones delante de otros compañeros. Curiosamente, las trabajadoras del Sr. Toll no fueron jamás cuestionadas.

Cómo se supera un trastorno depresivo y adaptativo. ¿Qué ayudas y terapias están recibiendo?

Primero es fundamental, los fármacos, lamentablemente sin ellos creo que no es posible remontar y luego el apoyo de la familia y amigos. Yo he tenido un gran apoyo por parte de mi hija y de personas que han estado muy cerca de mí, animándome en todo momento. En estos momentos, he comenzado a reducir la dosis diaria de antidepresivo pues me encuentro con fuerzas y ganas de luchar y en ello estoy. Buscando trabajo. Un trabajo digno.

La Unidad de Salud Laboral ha descrito el ambiente laboral que viviste de problemático. ¿Cuándo se empezó a generar ese ambiente tóxico y cómo fue evolucionando?

Como ya he dicho, empezó con la entrada del nuevo socio, Sr Toll, el cual, comenzó a presionar a ciertos trabajadores de una forma irracional, intentando enfrentarlos a veces, dando órdenes contradictorias, llegando incluso a manifestar que su deseo era tener indios que gestionasen el papel. La presión fue en aumento, con broncas, gritos, con personas saliendo del despacho de los socios llorando, etc.

A los quince días de trabajar juntos, ya hubo la primera baja por depresión por parte de una compañera. Cuando llegó el Sr. Toll el ambiente ya estaba enrarecido dado que desde el mundillo judicial nos habían llegado comentarios nada agradables sobre su persona y su forma de actuar que con el tiempo se confirmaron.

¿Eres consciente de si otros compañeros de esa empresa lo han sufrido o sufren?

Sí lo han sufrido y ya han sido despedidos después de sufrir una de ellas una baja por depresión y el otro un intento de agresión por parte de uno de los socios.

Resulta cuando menos curioso que una entidad cuyo objeto tiene que ser la garantía y salvaguarda de los derechos, y de contribuir al buen estado de la Justicia, actúe así. ¿Qué análisis haces de esa paradoja?

No es ninguna paradoja, ellos no salvaguardan más que su bolsillo y sus ansias de grandeza. Son dos empresarios subidos al carro del poder y la fuerza que les otorga la Ley, quedando impunes todos aquellos actos que realizan en detrimento de la integridad física y moral de los trabajadores. A mi personalmente, no me han pagado siquiera el finiquito que es de obligado pago. Sin embargo yo, en todo momento he sido sometida a un control a causa de mi baja, pero al parecer a ellos no los controla nadie.

¿Cuáles son algunas de las empresas clientes con las que trabaja Segura Toll habitualmente?

Bueno, siendo el Sr. Segura quien es, uno de sus principales clientes es Caixabank y todas aquellas empresas relacionadas con la misma: SegurCaixa Adeslas, Vidacaixa, y luego Inmobiliaria Colonial, Aguas de Barcelona, Gas Natural, Endesa Energía Sau, Unión de Créditos Inmobiliarios, Bankia, Ajuntament de Barcelona, Colectivo Ronda, etc.

¿Cómo estás afrontando ahora el día a día?

Con serenidad, intento estar tranquila después de un período de tiempo en el que me producía ansiedad hasta el hecho de abrir el buzón por si me encontraba un burofax de la empresa. Ahora que sé la fecha del juicio, señalado para julio del próximo año, ya ves como va la Justicia, intento tomármelo con calma y enderezar mi vida.

He tenido que poner en venta objetos personales para seguir adelante, hay gente que me ha dejado dinero, en fin, voy sobreviviendo y confiando en que se haga Justicia.

Ya hay jurisprudencia en España de entidades públicas y privadas que han sido condenadas por practicar mobbing sus ejecutivos a compañeros de trabajo. Tres preguntas, la primera, ¿qué esperas de todo este proceso que va saliendo cada vez más a la luz pública?

Que se haga Justicia como he dicho antes. Que los empresarios no queden impunes ante cierto tipo de actuaciones.

La segunda, ¿qué quieres aportar con tu caso a cualquier otra persona que lo esté padeciendo?

Bueno, como he dicho anteriormente, mi situación económica es bastante precaria, yo estoy separada y tengo una hija de 18 años que no trabaja, lo cierto es que era una de las personas del despacho con peor situación económica, pero llegó un momento que se me hacía insostenible la situación, tomando pastillas para poder dormir y comenzando a temblar cada vez que atravesaba la puerta del despacho para trabajar, hasta que llegó el día, después de un mes infernal, que no pudo ni llegar, y me vi en la situación ya conocida, pero no dudé en denunciarlo y animo a cualquier persona que esté sufriendo en estos momentos un acoso laboral, que lo denuncie.

La dignidad es lo último que una persona puede perder, y los trabajadores, aunque los empresarios no lo crean, somos personas, personas que tienen una serie de necesidades como ellos, tales como llevar a sus hijos a la escuela, alimentarse, vestir. No es justo que un trabajador esté cobrando 800 euros al mes y ellos se gasten esta cantidad o más en un traje.

La tercera, ¿cómo valoras la ayuda que estás recibiendo de la Asociación ASAM?

Muy positivamente, sobre todo la de mi letrado. Sin él no se en que situación estaría en estos momentos. Ha sido un gran apoyo para mí.

Sobre qué te gustaría hablar que no hayamos hablado.

Creo que en general he dicho lo que tenía que decir. Te agradezco esta oportunidad que me facilitas para dar a conocer mi caso.